Despues de un largo periodo de inactividad (blogistica) vuelvo al ruedo. No teman, nada de politica por ahora, solo "la parte hermosa" de la vida".Hace un tiempo ya, un domingo cualquiera lluvioso fuimos a conocer Eze Ville, una pequeña ciudad amurallada, situada entre Niza y Monaco. Llegamos en tren a Eze sur mer (que como bien lo indica su nombre, ehhh, algo de frances aprendi) es un pueblo homonimo que queda sobre la costa. Para llegar a Eze Ville no tuvimos otra alternativa (domingo no bondi) que hacer a pie el camino de Nietzche (si, el mismo que calzo, vistio y anuncio de dios ha (habia?) muerto (raro esto de poner parentesis dentro de otros parentesis (no les parece?))). Una hora de caminata con pensamientos y comentarios bastante mas banales que otros que habran sido pensados y comentados en esos mismos parajes y llegamos finalmente a la punta de la montaña donde encontramos nuestro destino.
La parte antigua de Eze Ville, como ya dije, es una pequeña ciudad amurallada, con castillo, iglesia y todo. Por supuesto ahora es puro comercio. Pero realmente vale al pena verla. Perfecta, simplemente perfecta, parece sacada de un cuento. Podria formar parte de alguna atraccion en Disneylandia (como algunos "preferimos" llamar a DisneyWorldrldrld porque nos cuesta pronunciar "rld"). Callecitas, rincones, puertas tamaño gnomo y mas ricones. Falto subir al jardin exotico para la vista panoramica (que dicen que es increible) porque no valia la pena: pura neblina. Con semejante dia lluvioso como podran apreciar en las fotos, no pudo faltar un rico cafe y crepes con manzana.
No mas palabras, las fotos.

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